Nos pasamos la vida dando explicaciones por todo. Pero yo me pregunto ¿la gente se lo merece? Creo que no.

Hay personas que por vernos a diario se piensan que tienen “derecho” sobre nuestra vida. Es algo sutil, pero pasa. Cada vez que les contamos algo, porque nos los encontramos, se creen que tienen esa potestad.

No nos damos cuenta, pero a través de nuestra vida, siempre nos tenemos que explicar. Se nos juzga, se nos recrimina lo que hacemos y lo que no. Hay mucha gente a nuestro alrededor, a veces más de las que nos gustaría, con esta actitud.

El problema básicamente lo tenemos nosotros, que de forma consciente o inconsciente, vamos por la vida pidiendo a gritos mudos, “aceptación”, “aprobación”, para encajar en el entorno.

Pero un día te das cuenta, que eso ya no te importa más, y ya te molesta que te “juzguen”. Con los años me he dado cuenta, que la que merece una explicación sobre algo, es contada con los dedos de la mano. Si existe alguien.

Me paso esta semana con alguien, que ni me acuerdo su nombre aunque si su cara. En mi vida he tomado una decisión, que ha cambiado con algo,y preguntó sobre esto, pero parece que mi respuesta no le gustó, porque fue bastante desagradable.

Mientras yo la miraba, y estuve a punto de decirle “¿y a ti que m… te importa?” pero como soy educada, sonreí, y corte la conversación siguiendo mi camino.

Luego pensaba en esto, y me preguntaba a mí misma, quien era ella para juzgar un comportamiento mío, sin siquiera yo sé su nombre y si me lo dijo, ni me acuerdo. No es ni mi amiga, ni familia, ni nada.

Si nadie tiene derecho a “juzgar” a su prójimo, menos alguien que no es de su círculo, ni vida. #pensarenelatasco Clic para tuitear

En realidad, nadie debería “juzgar” sin saber causas y efectos, de las decisiones que una persona toma en su vida, y ni con eso. Nadie debería juzgar, ni opinar, sino le piden opinión, que eso es otra cosa. Porque si pides opinión, debes aguantar lo que te digan, sino no la hubieras pedido.

He llegado a un punto de existencia, que no tengo que dar explicaciones a nadie. Si lo que hago, decido o pienso, les gusta o no, es mi problema, no el suyo.

(suspiro)

Ya sabes, vive, ama, y deja que los otros “hagan de su vida un sayo”, que ni te dan dinero, ni apoyo moral, ni te ayudan en nada, solo te “juzgan, porque es fácil y gratis. Esa gente, con esa actitud, ya no debería formar parte de tu vida. Es tóxica y no te aporta nada positivo.

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