Algo que está sucediendo en esta época, es que lo que vende ya sea en una noticia escrita, un programa de televisión, un tema político, o lo que sea es fomentar la “confrontación“. 

¿Os habéis dado cuenta de ello? o ¿es una percepción mía?

Yo no digo que el mundo esté bien, pero todo es confrontación, peleas, insultos, malas caras. Llega a agotar.

Si piensas distinto o estás del otro lado de la línea que estoy yo, eres mi enemigo. Te tengo que machacar o pelearme contigo, o confrontar todo lo que dices y haces. En esto se basa el mundo actualmente. #pensarenelatasco Clic para tuitear

LLega un momento, que uno se tiene que plantear si es sano para nosotros, los espectadores del “circo mediático” que se ha convertido la vida pública. Yo creo que no. 

Porque llevamos esto, a nuestra vida privada, porque para muchos lo ven como algo normal o es lo que se lleva. Esto es un error. 

Una de las cosas que yo valoro más en la vida social, es poder hablar con la gente aunque piense distinto. Dialogar sobre ideas o la vida misma, aun teniendo ideas distintas. Porque si fueran iguales, ¿seria aburrido no? Un diálogo basado en el respeto mutuo.

Pero parece que en estos tiempos, eso no se lleva. Lo hace el insulto, el grito, la descalificación, el buscar m… debajo de las piedras de la vida del otro, para poder machacarlo y así dejarlo fuera de juego.

La gran Mafalda en una viñeta decía “paren el mundo que me quiero bajar“. Lamentablemente eso no se puede hacer.  Ojalá fuera así de sencillo. Lo único que podemos hacer los que no queremos entrar en esa dinámica es alejarnos, y no participar del “circo” público que se ha convertido nuestra sociedad.

Esa no es la mejor solución. Escondiendonos de la realidad, no es una opción, pero ganas de hacerlo tenemos a raudales. La realidad es la que es. Quizás la podemos modificar algo, en nuestro círculo cercano, para que no nos haga tanto daño. Eso sí, podemos hacerlo

Ya sabes, vive, ama y sobre todo “empieza por casa” a no aplicar la “confrontación” en todos los medios o con todas las personas cercanas a nosotros. Quizás así podamos de a poco cambiar el mundo, si algo se pega al círculo del vecino y su realidad. Sumemos realidades sanas, para anular las enfermas.

No dejemos de intentarlo, total de lo otro hay demasiado alrededor. No pelees, no confrontes por todo o con todos. No vale la pena, te lo aseguro. Las vida es demasiado corta para que nos dejemos influenciar que la “confrontación” es el camino. Nunca lo ha sido, ni lo es, ni lo será.

imagen @ Ian Berry Enésimo partido del Siglo.