Ahora que está tan de moda, mostrarse en las redes sociales, para inspirar a otros, o como se llama ahora “ser influencer” me he puesto a pensar en esto.

Hay muchas maneras de inspirar o influenciar a otros. Ya sea por tus acciones, por tus logros, por tu superación, por la vida que lleva. Aunque ahora parece ser que “inspirar” se ha frivolizado. Ahora no nos inspira la superación de una persona por sus actos o su vida, sino el look que lleva alguien por ser “famosa” o como se dice “influencer”.

Tantos jóvenes quieren serlo, que llegan a enfermar de envidia, porque no todos pueden llegar a esos niveles que ellos creen que son la única forma de vivir.

Sinceramente, y con mucho respeto, que te puede inspirar alguien  que no supera la veintena. Qué a logrado en su vida para que marque la tuya? Porque en definitiva, es eso lo que nos deberia inspirar. Lo que hacen otros que marcaron o marcan sus vidas, como ejemplo para la nuestra.

Los psicólogos dicen que “hay que aprender de nuestros propios errores”. Pero también se aprende y mucho de los errores de los demás. No todo, pero se pueden evitar circunstancias. De la experiencia de otros, se puede aprender y mucho. Eso es “ser inspiración” para otros.  Eso deberia ser un “influencer”.

Pero no, se ha frivolizado tanto, que la “influencia positiva”, se está convirtiendo en un tener o no tener, poder o no poder, cuanto te paga una marca por “publicidad encubierta” si llevas sus prenda, o si fuiste de vacaciones a un sitio inalcanzable para el resto de los mortales, etc, etc.

Eso no influye, eso “enferma” de envidia. 

Dónde ha quedado el sentirnos inspirados por los logros de los otros, por la superación personal ante la adversidad, en ninguna parte. #pensarenelatasco Clic para tuitear

Muchas veces, uno que tiene una vida estandar y normal, mira para atras, y al reflexionar sobre si ha influido en la vida de alguien, quizas piensa que no, pero si lo ha hecho. Ha ayudado a otros con sus tema en el vivir, y eso también es “ser influencer”.  Seguro que hemos influenciado positivamente con nuestro ejemplo, hemos dado nuestra mano a otros, conocidos o no, a que superen sus piedras. Siempre se hace, aunque no lo valoremos. 

Si te paras y haces ese examen mental, verás que es así.

La diferencia es que no lo pregonas a los cuatro vientos en las redes sociales, ni lo frivolizas. Lo haces porque es ley de vida, al vivir en sociedad. Aunque esto se esté perdiendo por el individualismo y la falta de profundidad emocional de mucha gente.

Ya sabes, vive, ama, e intenta “influenciar” a otros con tus logros, con tu ejemplo positivo, con tu vida. Y no, si tienes o no tienes, o en la cantidad de likes o seguidores que tiene una foto que compartes. No caigas en al tontería, aunque puede que de vez en cuanto venga bien, para relajarnos un poco de este camino duro que estos tiempos nos obligan a llevar a todos.